lunes, mayo 28, 2007

Picasso, al desnudo y en los tribunales

El cómic del artista Nick Bertozzi, titulado El Salón, en el que se retrata al pintor español Pablo Picasso desnudo.

Nick Bertozzi

La novela gráfica sobre la historia del Cubismo ha desatado una batalla legal en Estados Unidos, pues uno de los ejemplares fue vendido por error a un niño de nueve años en el estado de Georgia, en 2004. El juicio contra el librero, que ha sido acusado de distribuir "material indecente", comienza este junio.
'Es un incidente desafortunado', lamenta en una entrevista el artista de 36 años, también padre, que reside en Nueva York y es autor de otros libros de cómic, entre ellos 'Houdini, el rey de las esposas', sobre un día en la vida del famoso escapista.
'The Salon' ('El salón'), como se titula el controvertido trabajo de Bertozzi, es una novela gráfica sobre la historia del cubismo, impregnada de misterio, crímenes y las retorcidas ocurrencias de sus protagonistas en el París de principios del siglo XX.
Uno de los personajes que aparece es Picasso (1881-1973), al que el autor retrata desnudo durante una visita del también pintor cubista Georges Bracque para enfatizar 'su personalidad'. El Picasso de Bertozzi es 'un tipo divertido, un bromista y un bohemio que habla francés con acento español y que está tan apasionado por su arte que ni siquiera se da cuenta de que no lleva puesta la ropa', explica. Esa desnudez, que Bertozzi asegura que trató 'con mucho amor y respeto', le ha puesto en aprietos judiciales.
En un desafortunado giro de eventos, el dueño de una tienda de cómics en la ciudad de Roma, Georgia, fue acusado de distribuir 'material indecente' a un menor de edad cuando hace tres años, por accidente, regaló copias preliminares de 'El salón' en la calle. Cuando uno de los ejemplares distribuidos por el librero, Gordon Lee, cayó en manos de un niño de nueve años, sus padres avisaron a la policía. A los pocos días, Lee fue detenido bajo siete cargos relacionados con la distribución de material gráfico obsceno a un menor de edad. 'Se trata de una de las áreas más conservadoras del país. Yo también soy padre, y entiendo la posición de los padres, pero lo que lamento es que, en vez de conversar y buscar disculpas en primer lugar, hayan acudido directamente a la justicia', señala Bertozzi.
Lee cuenta con un abogado y con el apoyo del Fondo Legal para la Defensa del Cómic, una organización que defiende los derechos de libertad de expresión de los artistas del género y que ya ha recaudado 80.000 dólares para su defensa. De ser condenado, Lee puede recibir una pena de hasta un año de prisión y mil dólares de multa por cada uno de los siete cargos imputados. En el libro, publicado finalmente el 18 de abril por la editorial St. Martin's Griffin, la escritora y patrona de las artes Gertrude Stein inicia una investigación sobre una serie de asesinatos en serie a figuras clave de la escena artística parisiense de la época. Stein pide ayuda a sus amigos más cercanos, Georges Braque, Pablo Picasso, Erik Satie y Guillaume Apollinaire, quienes descubrirán que una sustancia adictiva, absenta de color azul, es, en efecto, la causa de todos los problemas. Al ingerir este mágico brebaje descubierto por Paul Gauguin, los bohemios y artistas modernistas pueden 'entrar' en las pinturas de maestros como Jean-Baptiste Camille Corot y Eugene Delacroix, y es aquí, en el plano pictórico, donde los asesinatos cobran forma. 'Es un elemento divertido y fantástico que hace que la historia no sea tan seca', explica Bertozzi, que siempre se negó a hacer de su cómic una aburrida lección de historia de arte. 'A lo mejor siempre estuve medio dormido, pero cuando estudié historia del arte en la universidad nunca entendí por qué era tan importante el cubismo. Por eso me atrajo la idea de construir una historia que me desafiara a investigarlo más a fondo', indica.
Lo interesante de 'El salón' es la manera en que Bertozzi hace uso de la 'ficción histórica', esto es, la extrapolación de elementos reales y fantásticos hasta configurar una trama que es a ratos 'creíble', a ratos 'dudosa'. Y, para su desgracia, a ratos polémica.